¿Que si puedo o que si quiero?

Normalmente ante cualquier otra alternativa siempre prefiero echar la siesta pero ahora no. Esta vez no. Esto es diferente. Y normalmente ante cualquier otra razón siempre prefiero echarle la culpa al contexto. Y sí, esta vez también.

Es un momento muy jodido, YA. Lo sé, lo veo. Unos hacen cosas nuevas por probar, otros por hacer y otros porque no tienen más remedio. Unos quieren, otros tienen y otros deben. La gente no quiere dormirse. Y hace bien. No tenemos nada (más) que perder. Cambiar o visitar otro sector, salirse del mapa, llamar a nuevas puertas, entrar por nuevas ventanas o pasar sin llamar. Mojarse el culo en nuevos charcos o tirarse a piscinas sin agua.

No te digo que abras una panadería. Ni que te creas algo que no eres. Hablo de cosas normales (aunque poco hay más normal que una panadería). Me refiero a que si te apetece dibujar, lo hagas. Que escribas si te da la gana aunque sean mierdas. Que te inventes una exposición de foto si es lo que quieres. Que grabes un corto con tu abuela aunque no tengas ni idea. Que no lo pienses, vamos. Por una vez molaría que sólo importase si quieres y no si debes. Pensar en hacer cosas que nunca te habías planteado hacer porque no estaban dentro de tu horizonte y de repente son un ¿y por qué no?.

No hablo del que si quieres, puedes. Ni del querer es poder y todas esas mierdas. Poder es otra cosa. Primero es querer. Tener la idea flotando en tu cabeza, disfrutar con esa idea flotante, anotar, esbozar, imaginar. Querer quererlo.

Pero no es fácil. Y no hablo de hacerlo (que también), hablo de contarlo. Hay de todo. Gente que sin pensarlo te dice HAZLO, gente que lo piensa y no te lo dice o gente que sin pensar te dice NO LO HAGAS. ¿Por qué es tan difícil decirle a alguien un simple HAZLO? A veces, la respuesta quizás es positiva pero se enmascara con tanto “ojo”, “cuidao”, “pero es que”, “madre mía”, “tú no sabes”, “yo sé de lo que hablo”, «pero, ¿es lo tuyo?», «¿y por qué?», «¿a cuento de qué?», «no lo veo fácil», «tengo un amigo que…», «…y fatal». Que todo está guay, no? Pero no.

Por lo visto no es fácil que alguien diga HAZLO sin cuestionar nada. Qué le importa a nadie si lo hago bien o mal. O si puedo o no puedo hacerlo. Si lo tendré fácil o difícil. Si quizás no debería. Si no es lo mío. Qué coño importa si me quedo a medias o si nunca empiezo. No es ni tu tiempo ni tu dinero y mejor aún, no son tus ganas.

Esto que digo no va de necesitar un empujón para hacer las cosas, va de que últimamente la gente por no atreverse, no se atreve ni a que te atrevas.

Hazlo.

HAZLO. HAZLO ¡HAZLO!

Hazlo, joder.

hazlo


Aquí mis microagradecimientos:

Merci beaucoup a los que me han dicho HAZLO sin saber si puedo o si debo. O mejor, sin saber si realmente quiero.

6 comentarios en “¿Que si puedo o que si quiero?

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